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García Francés
ATRAS
 

«Los cronistas de época son la mayor aventura que se puede leer»


¿Qué aventuras nuevas ocurren en “El secreto del Emperador”?

Es una misión secreta que le encarga el Emperador Carlos V a un coronel español de los Tercios de Italia, al que le pide que lleve hasta las Indias, al Caribe, una misión secreta, “el secreto del emperador”, al hermano de este coronel. Todo eso se hace a través de una orgía de sexo, violencia y un poco de misterio.
Es la segunda entrega de la trilogía “El tiempo de las mariposas”, ¿quedará el misterio por resolver para la última parte?
Cada libro es independiente y tiene su propio desenlace, aunque la historia continúa en la tercera entrega. Yo las definiría como novelas de amor y aventuras con una gran carga de erotismo.


¿Había escrito algo antes de “El hidalgo segundón”, primera parte de la trilogía?

Yo nunca había escrito ni había tenido nunca esa vocación. Hay algunos que dicen que desde niños siempre habían querido escribir. Pues yo no.


¿Qué le decidió a hacerlo, entonces?

Es una historia muy curiosa. Mi mujer es una investigadora que dedica mucho rato a estudiar y preparar congresos. Un día ella estaba estudiando y yo la insistía en ir a dar un paseo, dándole la lata. Ella me propuso sentarme a escribir algo en el ordenador, cualquier cosa, para dejarla tranquila. Le pregunté: ¿Qué escribo?. “No sé, una novela”, me dijo. ¿Una novela sobre qué?, “sobre el descubrimiento de América y esas cosas que te interesan tanto”. Y, efectivamente, me senté y empecé a escribir.
Para escribir una novela histórica habrá que tener bastantes conocimientos, ¿no?
Yo he leído mucho porque es un tema que me llamaba mucho la atención. Siempre había oído en mi casa leyendas que me contaba mi abuela sobre dos hermanos Espinosa –que es mi tercer apellido- que había habido en la Conquista de América. Mis abuelos eran unos personajes muy curiosos. Eran de Granada y cuando yo era pequeño me llevaban a la tumba de los Reyes Católicos rezar, a la tumba de tita Isabel y tito Fernando, porque ellos se sentían sus herederos directos. Siendo ya mayor, cuando empecé a leer a Hernán Cortés y a Pizarro me fui al Archivo de Indias e hice la averiguación. Efectivamente había dos Espinosa en la expedición de Cortés que murieron en la famosa “Noche triste”. Ahí pensé: “Coño con la abuela, a ver si va a tener razón” y me entusiasmé y estudié mucho sobre ello.


El complicado negocio editorial

Supongo que no será fácil para alguien que no ha publicado nunca que alguna editorial le haga caso. ¿Cómo es ese trámite? ¿Se puede hacer sin contactos?

A mí eso me pareció más fácil de lo que en principio pensaba. Me sorprendió porque era n mundo completamente ajeno para mí. Pecando de orgullo o vanidad me cogí mi original y me fui a la Editorial Planeta. Leyeron la novela y me llamaron un mes después. Cuando fui me dijeron que la novela les parecía estupenda, que no querían perder el contacto conmigo, pero que el negocio editorial es muy complicado. Que lanzar a un autor nuevo en época de crisis editorial no les compensa. Te dicen las cifras: “Yo contigo voy a vender tanto, voy a invertir tanto en publicidad, y no cuadran la cifras”. Te dicen que lo que necesitan es que te curtas, que la gente te conozca y que te hayan leído.


¿Cómo consiguió que le publicaran?

Me fui a Mondadori, y pasaron meses y no me contestaron. Mientras tanto un amigo me dijo que yo estaba tratando de jugar demasiado en primera división, que probara con editoriales más modestas. Lo hice y se pelearon, tuve inmediatamente tres ofertas. Me ha resultado complicado por ignorancia, más que porque sea difícil en sí.


Una vez publicado y con éxito, como tuvo “El hidalgo segundón”, ¿se puede vivir de ello? ¿Cuánto se gana por libro?

Cobras un porcentaje, dependiendo del contrato que tengas. Te dan un adelanto y si luego las ventas superan el adelanto pues te dan la diferencia y si no superan el adelanto es una ruina para la editorial. Para vivir de ello tienes que ser un autor que tenga la gran suerte de ser un boom con su primer libro. Si no es imposible, las cifras que se manejan de venta en este país son enormes. En España hay muchos escritores conocidos, a los que dedican enormes páginas en los periódicos, que al final venden 3.000 ó 4.000 libros como mucho. Es imposible vivir de ello, viven de las conferencias, de las universidades de verano, de las colaboraciones de la radio o los periódicos o de escribir guiones. De otras cosas, pero no de sus libros.

Trabajando en un periódico supongo que tendrá muchos compañeros que escriban libros. ¿Qué opina de esta tendencia entre los periodistas?

Sí, parece que sea obligado ¿no? Paree una frustración que tienen todos. En mi caso, al dedicarme al periodismo gráfico todavía choca más, se ve como una rareza más.


El XVI, un siglo de moda ¿Qué tiene la época de Carlos V y Felipe II que interesa tanto a escritores y lectores?

Influye mucho que se haya celebrado hace poco el quinto centenario. Ahora va a ser el de Isabel la Católica. Por eso todo ese período del siglo XVI está en pleno auge. Aparte de eso para mí tiene la personalidad de ese tipo. Carlos V era un personaje insólito para su época, era más avanzado y un hombre pleno de contradicciones, que estuvo a caballo entre la Edad Media y el Renacimiento. Tenía visión europeísta y una religión que le obligó a retirarse a Yuste. Tenía una visión erasmista de la religión casi tolerante y al mismo tiempo la Inquisición.


¿Y la época? ¿Por qué atrae tanto?

El período es apasionante, imagínate que salgan cien tíos en tres barquichuelos sin saber lo que se van a encontrar por delante, que descubran un mundo nuevo y que gente como Cortés, con 150 tíos, conquiste un imperio a base de tenacidad, valor y sufrimiento. Si tú haces hoy el recorrido que hace él desde que llega navegando, funda Veracruz, se alía con unos, se mete a México y los corre a boinazos, si haces eso hoy en coche con aire acondicionado y los medios de hoy en día acabas reventada, pues imagínate hacerlo sin alimentos, con frío, sin medicinas arrastrando la espada y con tíos detrás que venían a darte caña.


Como apasionado de la Conquista de América, ¿Qué libro recomienda?

Recomiendo a la gente que esté interesada -porque a los que no lo estén se les puede hacer un poco ardua la lectura- que lean los cronistas de época, los de cada expedición. Iba un personaje que era como el enviado especial que acompañaba la expedición e iba tomando nota de todo lo que pasaba, las batallas, los intercambios, los puertos, los robos, etc. Estos tipos era increíbles, mitad escritores, mitad funcionarios y mitad soldados. Se les puede comparar a los periodistas empotrados ahora en el ejército norteamericano. Están Bernal Díaz del Castillo, López de Góngora, Pedro Cieza… Todos esos cronistas de la época son fabulosos.


¿Dónde están sus escritos? ¿No hay que hacer una búsqueda casi de investigación para encontrarlos?

Hay que buscarlo en Internet y en las tiendas. Hay editoriales que los han editado, como Atlas. Son la mayor aventura que puedas leer. No hay película ni novela que supere en ficción esa realidad. De esos me empapado.


Está bien saberlo.

Gabriel García Márquez, del lado de los que sufrieron la experiencia, como Colombiano, decía de ellos que eran los escritores más fantasiosos. A veces es verdad que exageran: “Íbamos tres españoles por una cañada y nos llegaron cien mil indios, y los matamos a todos”. Exageraban, pero no tanto como pretende García Márquez, según dicen los especialistas con los que yo he consultado, que yo no soy quién para enmendarle la plana a nadie.


Un reportero gráfico metido a escritor Es fotógrafo, publicista, periodista, escritor… ¿Qué se considera?

Soy un hombre orquesta.


En 1984 ganó el Premio nacional de Periodismo por su cobertura de la entrada de España en la UE.

Yo no estudié periodismo, en mis tiempos no había eso. Era una profesión a la que se llegaba por mérito y por trabajo. Yo actualmente soy periodista. Me regularicé por una ley que te obligaba a hacer un curso y a presentar una serie de trabajos publicados.


¿Siempre se ha dedicado al periodismo gráfico o también es redactor?

No, muy poco. En algunas ocasiones he tenido que hacer el clásico viaje en el que el texto y las fotos van juntos, pero siempre he sido periodista gráfico.


¿Se tiene menos en cuenta a los fotógrafos que a los redactores?

Para nada, yo no me siento en absoluto olvidado. Supongo que dependerá del periodista gráfico. Yo en El País nunca ha tenido ni he visto esos complejos, creo que pertenece a una época ya pasada. Hoy los periodistas gráficos tienen una formación tan completa o, en muchos casos, superior a muchos redactores. Los hay que están licenciados en Historia, en Periodismo, en Farmacia, etc. No son analfabetos. Antiguamente los fotógrafos de los periódicos llegaban ahí porque a un hombre que estaba en el taller del periódico le daban una máquina de fotos y le mandaban a trabajar.


¿El fotógrafo está tan condicionado por el medio para el que trabaja como el redactor?

No sé a qué te refieres. Con esas cosas tiene que tener más cuidado el redactor. La fotografía es algo tan pegado a la realidad que es muy difícil manipularlo.


Sí, cuando sacan con cara de malo al político que va en contra de su línea editorial, por ejemplo.

Pues sí, supongo que en algún caso habrá eso. Yo no creo mucho en ello, es una cosa ya superada. Eso era más bien de la transición, cuando salía Blas Piñar y le querían sacar todo el día metiéndose el dedo en la nariz. Lo que hoy buscamos lo editores gráficos son fotografías buenas, y si le presentas una buena fotografía al director sería muy raro que por motivos ideológicos la rechazara.