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Alfredo García Francés: “Después de tres libros publicados, ya me siento escritor” El autor y periodista presenta ‘Bastardo Real’, culminación de la trilogía ‘El tiempo de las mariposas’, en un emocionante acto en Madrid. Alfredo García Francés, escritor y editor gráfico de El País, presentaba el pasado mes de noviembre en Madrid Bastardo Real, novela con la que culmina la trepidante trilogía El tiempo de las mariposas, elaborada, valiente y fiel reconstrucción de la España del siglo XVI, basada en personajes y hechos reales de la apasionante época de la conquista de las Indias. “Bastardo Real cierra momentáneamente el relato de la vida y peripecias de mi héroe, el hidalgo segundón don Lucas Espinosa de los Monteros”, aseguraba en un momento de la presentación el autor, que iniciara su serie de aventuras hace sólo dos años con El hidalgo segundón y continuara con El secreto del Emperador. “Después de tres libros publicados, ahora, sin aspavientos, ya me siento escritor”, confesó. García Francés se refirió a sus novelas como “el reflejo de una época asombrosa de la que, por miedo a la leyenda negra, se habla demasiado poco”. Fue durante un acto que supuso, ante todo, un reconocimiento vivo al pasado de la cultura y la historia, vistas desde nuestro tiempo, y de condena a los que atentan contra la vida, así como un emotivo recuerdo a los que luchan encarecidamente por la libertad. La presentación corrió a cargo de celebridades políticas como la eurodiputada del PSOE Rosa Díez y el Consejero de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, que no dudaron en ensalzar la notable labor de ejercicio novelado y de investigación que ha supuesto esta trilogía para el autor y su indiscutible valor como documento histórico, por encima de las las ideologías. “Es un libro divertido, sensible, pícaro, culto, estupendo para regalar y regalarse uno mismo”, avanzaba la eurodiputada momentos antes del encuentro, refiriéndose a Bastardo Real. En ella, García Francés nos sumerge en la gran figura del emperador Carlos V y sus caballeros, los hidalgos hermanos Espinosa de los Monteros, y en la que desvela el secreto que iniciara con las andanzas de su hidalgo segundón, en un momento tan trascendente de la Historia, como son los albores del Renacimiento. “Leer libros en función de la ideología sería empobrecedor, nos estaríamos perdiendo muchas cosas”, añadía Rosa Díez. El director de Ámbito Cultural de El Corte Inglés, Ramón Pernas, moderador del encuentro, lo iniciaba refiriéndose al escritor argentino Abel Posse, autor de Los perros del paraíso, como “antecedente arcaizante de la narrativa de García Francés, un buen fotógrafo y excelente novelista”. Comparación que ya estableciera el peruano Alfredo Bryce Echenique, amigo y maestro de García Francés, con El hidalgo segundón. Política, lengua y cultura de época A continuación, el Consejero de Cultura comenzó destacando la labor periodística “de primera fila” desempeñada por el autor, “que le ha ayudado en gran manera a su forma de narrar”, afirmó. Alabó su labor como escritor por el “vívido retrato que hace una sociedad en un momento clave de su desarrollo histórico: el tránsito hacia la modernidad de España”, y se refirió a Bastardo Real como “una novela cuidadosamente armada, trazada con muchísima imaginación, muy hábil, eficaz en el relato y absorbente”. El responsable cultural aludió a sus personajes y estableció algunas comparaciones con la literatura medieval: “El autor maneja con gran maestría a los grandes protagonistas de la política y la cultura de su tiempo: el emperador Carlos, el marqués de Pescara, Benvenuto Cellini, Francisco I de Francia, pero también a la canalla: prostitutas, ladrones, pícaros... herederos directos de libros como El Lazarillo de Tormes o El diablo cojuelo”. Destacó, además, los elementos “poco comunes en la narración histórica”, como planos, mapas, un diccionario de términos o la bibliografía que incluye el libro. “Algo enormemente útil para comprender el momento histórico en el que se mueve la novela”, aseguró Santiago Fisas, que aprovechó para confirmar “la fuerza” que ha tomado la literatura histórica en los últimos años. Prueba de ello es la donación de un ejemplar de El secreto del Emperador que el propio Consejero hizo el Día del Libro Solidario de la Comunidad de Madrid, el pasado mes de mayo en Madrid. Condenas y reconocimientos Rosa Díez, que se estrenaba junto con el Consejero en la enjundiosa labor de presentar un libro, confesó el especial el encanto de los refranes que pueblan la novela y que “definen la inteligencia popular española”. Estrecha amiga del autor, entrañable paisana y cómplice, aprovechó para condenar la violencia de ETA y la intolerancia. “Alfredo y yo pertenecemos a una generación de vascos que nunca ha vivido en libertad, que vivió primero en una dictadura y después en otra, distinta, y también difícil”. Ensalzó el valor de García Francés ante las injusticias en Euskadi y su capacidad para bandear los hechos con profesionalidad: “Alfredo nunca fue sólo un gran periodista gráfico, se implicó siempre en todo. Nunca escondió su humanidad detrás su objetivo, por eso se convirtió en objetivo de los totalitarios; aún así, nunca dejó de ejercer con gran dignidad, como un ciudadano comprometido. Por eso escribe tan bien, porque tiene una historia”, aseguró. Al hilo del reconocimiento de la eurodiputada, el autor empezó su discurso recordando a las “mujeres constitucionalistas vascas” presentes en la presentación en Bilbao de El secreto del Emperador, como “las valientes Rosa Díez, Edurne Uriarte, Maite Pagazaortundúa, Gotxone Mora”. Condenó a los intolerantes, los pactos con “los verdugos” y los terrorismos de cualquier raza o religión; al rey de Marruecos (por su “repugnancia a la democracia”), a Castro y Chávez (“militarzotes caribeños”) y recordó a las Damas de Blanco de La Habana por su labor de liberación de presos castristas. Seguidamente, García Francés confesó dejar “momentáneamente” aparcadas las aventuras de sus hidalgos. “Tras esta larga travesía por el siglo XVI, abandono por una temporada el apasionante periodo del Descubrimiento y la conquista que tantas satisfacciones me ha dado; entre ellas, el enorme esfuerzo de este empeño me ha traído mi propio contentamiento ante un trabajo acabado de manera cuidadosa”, reconoció. Agradecimientos al Archivo General de Indias de Sevilla, a hispanistas, profesores, cervantistas… se sucedieron en su discurso. Son referentes que ayudaron en su labor como documentalista, o “americanista”, como han llegado a llamar al periodista y escritor. “Estos libros son producto de mi desvergonzada manera de preguntar a los verdaderamente doctos, de la acumulación de un pozo de anécdotas, leyendas y consejos, de largas jornadas de estudio y de revolver archivos”, dijo García Francés refiriéndose a sus novelas. “Son el resultado de un esfuerzo del que nunca imaginé ser capaz y que concluí para regalárselo a mi querida esposa Maite, su inspiradora”, añadió. García Francés recordó emocionado la reciente pérdida de su hermano José Luis, “mi confidente”, señaló, y descubridor de su gusto por la literatura, especialmente la de los autores españoles e hispanoamericanos, como Bryce Echenique. La actriz Lola Baldrich cerró el acto con la lectura de un pasaje de Bastardo Real y tres poemas (correspondientes a cada una de las novelas) escritos por su hermano, el médico y poeta Juan Muñoz Baldrich. Bastardo Real, de 400 páginas, lleva una cuidadísima edición (con portada del artista gallego Roberto González Fernández), entrañables dedicatorias, ilustraciones, glosario de términos de la época y una completa bibliografía. Reyes Cuevas. |